jueves, 26 de julio de 2018

Un Nobel entre Espinillos

Por: Pablo Russo / Fotos: Pablo Russo


El hombre parado sobre el pasto, micrófono en mano, habla en su modo tranquilo y pausado en la cálida tarde otoñal. Lo rodea un grupo heterogéneo de más de doscientas personas sentadas en sillas o simplemente en la tierra. Hay quienes se arrimaron a Colón desde otras provincias, y también desde la República Oriental del Uruguay. El sonido constante de base es el de gurises jugando. En su discurso, el militante por los derechos humanos, Adolfo Pérez Esquivel —‌Premio Nobel de la Paz en 1980‌—, intercala anécdotas personales con algunas consignas, generalmente en forma de preguntas. La educación en la madre tierra es el título disparador con el que este defensor de la no violencia se presenta, un sábado de mayo, en la Fundación Arbolar, para darle apoyo y visibilidad al espacio de educación viva que funciona desde hace algunos años en esa zona rural de la costa del Uruguay.